
Es difícil resistirse cuando, caminas, te mueves, y ríes como a mi me gusta, tu mano aparece cálida cuando mi rostro está frío... y mis palabras son aquellas justas que piensas al mismo tiempo.
Tu rotro palido, sonrojado cuando te miro, tus labios rosas, y tus ojos que brillan...
tus piernas largas, tus pies pequeños, y aquellos zapatos rojos.
Tomas mi mano, tomas las otra, y me obligas a abrazarte, me besas en la mejilla, llevando tu cara mucho mas allá, muerdes mis labios, y te vás...
te miro, me rio nerviosa, te pido que vuelvas... me conviertes otra vez, en aquella mañana que te ve despertar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario