
Aquella, zona...




Una llamada anuncia su llegada,
La soledad contribuye con la calma.
La ausencia de testigos armoniza el espacio.
Laura lo espera en la puerta con una sutil sonrisa.
Él sube hasta su casa desde muy lejos.
Ella lo saluda con un suave beso en los labios,
Él la aprieta muy fuerte por la espalda.
Laura cierra la puerta tras su entrada,
Donde su cuerpo lleva consigo un vestido de seda púrpura.
El la toma en sus brazos y la sienta en su sillón.
Laura lo mira con ojos tímidos, él le regala una nueva sonrisa.
Todo es silencio, solo se escuchan los acelerados latidos de aquellos
Individuos.
Él la besa tocando su rostro, Laura tan solo le toma sus manos.
El la vuelve a tomar en sus brazos y esta ves la deja caer sobre su cama.
El cabello de Laura se mueve y se aquieta en una almohada.
Laura lo toma suavemente y le quita la chaqueta.
Él la besa nuevamente con mas calidez.
Laura se apresura a quitarle la camisa, él la detiene con sus manos.
Ella se recuesta sobre la cama y se deja acariciar, él desplaza sus manos por el tibio cuerpo de Laura.
Laura siente escalofríos, no quedo lugar sin donde no sintiera sus manos.
Él decide quitarse esta ves la camisa, y toda aquella ropa que pudiera traer.
Su cuerpo desnudo es tan cual como Laura lo recordaba en sueños.
El se recuesta sobre la cama junto a Laura, ella desliza sus manos esta ves por el cuerpo de su compañero.
Él cierra los ojos y se dispone a sentir aquellas pequeñas y delicadas manos de Laura.
Laura también cierra sus ojos.
Él la detiene por un momento y se sienta junto a ella en la cama, Laura aun recostada
No ha abierto sus ojos.
Él desliza sus dedos por el vientre de Laura, sus dedos descienden cada ves más.
El llega a su húmedo lugar oculto, introduce sus dedos suavemente, que progresivamente se vuelven fuertes hasta llegar al final...
Laura retuerce sus caderas, sus piernas se aprietan, el no quita sus manos...
Los dedos una ves adentro comienzan a moverse rítmicamente en armonía con las caderas de Laura.
El quita sus dedos, y los lleva a la boca de Laura, ella con su lengua los besa.
El vestido va cada ves mas arriba de la cintura de Laura, donde ella decide quitárselo,
Donde se dejan ver sus delicados pechos, él la besa por todo el cuerpo, pasando su lengua húmeda y tibia por sobre toda la piel de Laura.
Los cuerpos comienzan a apretarse uno sobre el otro, presionando con ligera fuerza vientre con vientre.
Laura lo amarra con sus piernas y con las manos sobre su espalda.
El se introduce en ella entrando suavemente.
Laura deja salir despacio un pequeño sollozo de placer.
Él comienza a moverse sobre ella verticalmente con especial sincronía al cuerpo de Laura.
Ella lo mira a los ojos con sutil ternura, él la besa en la frente, luego su boca, luego juega en cuello.
La ventana de la habitación deja entrar una angosta cinta de luz de luna de aquella noche.
La brisa helada desaparecía en la entrada.
No había frío para aquellos cuerpos, que se fundían en placer.
Así continuaron por larga noche, ella sobre él, él entre sus piernas, ella a su lado, él abrazando su espalda...
Al final de la noche le agradece con un beso él haberse casado con él hace ya 50 años...




