
Los pájaros lloran,
tus gatos lo notan.
mientras yo llego a casa y mi bebé me abraza
dándome un sincero "yo te siento".
Mis lamentos ahogan mis lagrimas,
ya de esas no quedan, solo quedo yo misma...
Estoy en un cuarto frío, gris y desordenado
una clara alegoría a mi propia cabeza.
Estoy pensando en rendirme, pero no entiendo porque
algo en mí sigue luchando por salvarnos.
No puedo llorar, pero me desvelo,
vomito, me mareo, y grito en silencio.
Quisiera olvidar cuanto te amo, y largarme para siempre.
Lamento, siempre me ha ganado la emoción,
y esta emoción de amarte no me deja marchar.
Vivo, tan viva, muero tan muerta...
siento tu piel y tus penas, contagio las mías, y las hago una.
Me desespero, golpeo y tiro al vuelo,
retorno te tomo, y me controlo...
Ahora quiero abrazarte y pedirte que te calles,
besarnos toda la noche y hacer que nada pasó..
Ahora quisiera que eso fuera cierto y yo dejar de golpear mi cabeza
contra la pared, pidiendo socorro al silencio que inunda mi espacio sin ti.



